miércoles 28 de octubre de 2009

UNDÉCIMA EDICIÓN DE 5 POETAS EN OTOÑO




La Facultad de Humanidades de Albacete y el grupo de poetas de la Confitería, con la colaboración del Ministerio de Cultura, organizan en los meses de octubre-noviembre unas lecturas de poesía bajo el título "5 Poetas en Otoño". Arriba se puede ver el programa de este año.
Jesús Bernal

Al margen de Argumentos en busca de autor


Apuntes sobre el último libro de Bruno Mesa
El libro me ha gustado, pero no todo me ha parecido de la misma calidad. Me parecen excelentes los ensayos largos. Los aforismos no me han gustado, salvo alguna excepción ingeniosa. El aforismo es un género que nunca me ha terminado de gustar, supongo que es una limitación mía. Creo que el libro va increscendo, de peor a mejor. Lo mejor está en la segunda mitad del libro. Considero errónea la disposición de los textos, por lo tanto. Pienso que el autor debería haber puesto los textos largos al comienzo. Me han parecido sobresalientes los ensayos "Un país llamado tradición" y "No existe lo imposible", por poner dos ejemplos. Hay verdaderas joyas en la segunda mitad del libro. La parte más floja con diferencia me ha parecido "El amor o el humor", totalmente prescindible, y muchos de los aforismos y textos breves del comienzo del libro. Esos textos contienen opiniones (contra todos) que parecen buscar la polémica o la irritación de un lector ingenuo, y un lector ingenuo no lee libros como el de Bruno. Creo que esa intencionalidad y el juicio implícito que el autor realiza del lector es la principal debilidad de esos textos; francamente, no creo que esas opiniones irriten a muchos de los lectores de este libro. ¿Acaso he malinterpretado yo las intenciones del autor?
Casi todos los escritos del libro tratan sobre literatura. A algunos lectores como yo estas cosas nos interesan vivamente, pero a muchos lectores les aburren los ensayos literarios. Veo en el libro una cierta obsesión en el tema de la fama literaria (la gloria vs el olvido del escritor). A mí no me molesta tampoco que un autor trate este tema, además, esto de hablar sobre literatura y escritores olvidados o canonizados acercan a Bruno al último Azorín, uno de mis escritores preferidos.
Formalmente hablando, creo sinceramente que Bruno Mesa tiene un cierto don para la escritura, para elegir el adjetivo justo. Bruno Mesa es un autor que conviene seguir muy de cerca; lamentablemente, en el panorama actual no abundan los escritores como él.

Cambiando de tercio, me ha sorprendido la cantidad de lecturas que un escritor tan joven ha realizado en tan pocos años, asombroso. Bruno es un lector voraz. Lo mejor es que esa enorme cultura libresca no le ha cegado la inteligencia, y no tiene pelos en la lengua para juzgar a tal o cual clásico que nadie se atreve a criticar. En resumen, me ha gustado el libro porque es un buen libro, está por encima de toda la basura (con perdón) que llena las librerías, pero he querido ser justo con Bruno y decir la verdad: no todo me ha gustado. Yo hubiera suprimido algunos textos que me han parecido malos y hubiera reordenado los demás. Lástima que algunos textos más flojos empañen un poco el brillo del conjunto. Desde mi punto de vista, y como he dicho ya, en la segunda mitad del libro hay ensayos francamente muy buenos que hubieran destellado más sin el lastre de los fragmentos breves.

Si hubiera tenido más tiempo en las últimas semanas, habría escrito una crítica decente sobre este libro. Como ando muy liado con el trabajo, dejo aquí estas notas inacabadas y mal escritas. Quería hacerlo. Sé que hablar de textos “buenos” o “malos” y decir que algo me ha gustado o no me ha gustado no dice mucho a favor mío como crítico literario. Pero bueno, yo no soy crítico, no sé escribir críticas, yo soy un simple lector. Además, este blog no lo lee nadie, qué demonios.
Jesús Bernal.

martes 29 de septiembre de 2009

Ha muerto José Antonio Muñoz Rojas


Muere el poeta Muñoz Rojas, cantor de lo cotidiano.
Yo, que me crié en el campo, nunca olvidaré sus libros.
De Las cosas del campo, el mejor libro en prosa de José Antonio Muñoz Rojas, dijo Dámaso Alonso en carta dirigida al autor tras la aparición de la primera edición: "Has escrito, sencillamente, el libro de prosa más bello y más emocionado que yo he leído desde que soy hombre."

lunes 28 de septiembre de 2009

La Generación del 27 en movimiento


Dicen que el documental 'El deseo y la realidad' contiene las únicas imágenes en movimiento que existen de los poetas del 27. Dudo que esto sea cierto, pero así lo asegura el artículo publicado hace muy pocos días por El país. En este enlace se puede ver un fragmento de la grabación.
Me ha sorprendido ver a un jovencísimo Cernuda mostrando un rostro diferente del que estamos acostumbados a ver en las fotografías. Parece (y pido disculpas por la estupidez que voy a decir) más feo y más vulgar. No es el mismo. No es el señorito impecable que estamos acostumbrados a ver en los retratos de la época. En esta grabación parece otra cosa. Está vivo. Su sonrisa, con esas encías enormes, me ha llamado mucho la atención. He descubierto que Cernuda no era tan guapo ni tan formal como aparentaba. Se parece muy poco al Cernuda de los retratos. Cuando posaba para las fotografías se convertía en otra persona. Nos quiso hacer creer que era un galán de cine de los años 20. Mentía descaradamente en cada retrato. Un documento excepcional para entender un poco más su compleja personalidad.

lunes 13 de julio de 2009

La noche no tiene paredes, de J. M. Caballero Bonald


He de reconocer que me ha resultado extraño comprar un libro de poemas con el diseño típico de la editorial Seix Barral. De la editorial Seix Barral acostumbro a hojear, sobre todo, novelas. Las hojeo, algunas incluso las compro y las intento leer, pero he de confesar un poco avergonzado que no soy lector de novelas (me aburren).
A la extrañeza de comprar un libro de poemas con el aspecto de una novela se suma la decepción que me causa comprobar que este volumen ha sido encuadernado sin coser, o sea, con las páginas encoladas. Este tipo de encuadernación, que técnicamente se llama "rústica fresada", se suele usar en la edición de bolsillo de los best sellers. Detesto este tipo de encuadernación: las hojas, tarde o temprano, acaban soltándose.
Además, y para rematarlo, abro el libro y compruebo que los impresores han usado un papel tan fino que la tinta se transparenta. Terrible. No he podido leer ni un solo poema. Me he quedado pensando que me habían engañado: no volveré a pagar 17 euros por un libro sin inspeccionarlo con detenimiento. Sí, señores, he pagado 17 euros por este libro: casi el doble de lo que valen los libros de poesía de Tusquets o Visor.
No quisiera juzgar a Seix Barral, ellos han hecho lo que haría toda empresa preocupada por su solvencia: editar de manera barata un libro que no se vende (porque la poesía no se vende). Ahora bien, espero que no cunda tan nefasto ejemplo entre las restantes editoriales de poesía. Visor, Tusquets y otras editoriales hacen libros correctos; no son obras de arte de la encuadernación, pero al menos son correctos: van cosidos, lo que no es poco en los tiempos que corren. Sé que editar poesía es ruinoso. No pido maravillas de la encuadernación (como los volúmenes de la editorial Comares), sólo pido un poco de respeto a los lectores de poesía, que somos pocos, pero exigentes. Si a Seix Barral le preocupaba tanto ahorrarse unos cuantos euros en la edición del libro de Caballero Bonald, lo mejor que podía haber hecho es no publicarlo. Creo que una figura de la talla de Caballero Bonald merecía un poco más de respeto.
Jesús Bernal.

martes 30 de junio de 2009

APUNTES SOBRE LA GAUCHE DIVINE


Con imperdonable retraso, damos noticia de la aparición del quinto número de la revista de humanidades Kafka. Este número incluye una entrevista a Esther Tusquets. La autora y editora barcelonesa, entre otras cosas, habla de la gauche divine.

**

Siempre que oigo hablar de la gauche divine pienso en la propensión al mito que ha tenido (y aún tiene) buena parte de la cultura de este país en lo tocante a ciertos temas de nuestro pasado próximo. Y me vienen a la mente ciertas palabras de Gil de Biedma:
Después de largos años de acostarse tarde, de tener pequeños amores, de beber mezclando, de sentirse inadaptados, de trabajar sin ganas, de transmigrar de los bares sórdidos, cercanos a las Ramblas, a los bares sofisticados de más arriba de la Diagonal, helos aquí por fin a todos reunidos, un poco deteriorados ya, un si es no es patéticos, pero aún impenitentes portavoces de la inquietud de su generación.

**

Esther Tusquets: "Si tengo que establecer un juicio, mi conclusión sobre la gauche divine es favorable. Creo que desempeñaron un papel positivo".
Jesús Bernal

jueves 18 de junio de 2009

Antonio Moreno, El laberinto y el sueño


Escribo estas líneas apresuradas para hablarles de un libro reposado, el último libro de Antonio Moreno. Se trata de un libro de prosas bastante difícil de clasificar (¿es un diario, un libro de poemas en prosa, un conjunto de relatos autobiográficos?). El libro, editado por Abelardo Linares, se titula El laberinto y el sueño, y parece ser que fue originalmente concebido en un pequeño pueblo del interior de Alicante, cerca de sierra de Aitana, donde el autor tuvo que pasar unos años por motivos laborales. No entraré en más detalles. No importan mucho estos detalles. Como en todos los libros de Antonio Moreno, ya sean de poesía o de prosa, el lector hallará la voz inconfundible de un pequeño filósofo que hace de lo cotidiano materia artística. Yo, que soy incondicional de la obra de este pequeño filósofo, he de reconocer que no soy la persona más adecuada para hacer una crítica de un libro suyo. Sólo quería recomendarlo a aquellos que no lo hayan leído o que nunca hayan oído hablar de su autor. Es un libro excelente, y ya saben: no lo busquen en las estanterías de "Carrefour". La buena literatura se abre camino al margen. De este libro, yo me quedo con el fragmento en que el autor nos cuenta que un día halló una mochila perdida en el monte y se fue a Valencia para entregársela a su dueño. No es el mejor fragmento del libro, pero lo leí en la playa de Mazarrón y esa playa y esa mochila permanecen —no sé por qué— grabadas en mi memoria. Por cierto, visiten si pueden el parque natural que hay entre Mazarrón y Águilas, en Murcia. Yo he tenido la fortuna de pasar allí unos días. Es un lugar fascinante. No encontrarán vegetación exuberante ni ríos de aguas cristalinas. Allí todo es aridez, plantas secas y aire abrasador; pero es un lugar hermosísimo. No me gusta llevarme libros cuando salgo de viaje —prefiero ver lo que me rodea que ponerme a leer—, pero creo que esta vez acerté: ese paisaje bello y austero del sur le va muy bien a la prosa de Antonio Moreno.
Jesús Bernal.

Antonio Moreno, El laberinto y el sueño. Ed. Renacimiento. 2009. 15x21cm. 160pp. 14 euros.